Conversando con su niño

a. Pre escolares Al conocer que su bebé tiene diabetes, usted debe estar realizándose una serie de preguntas; ¿Cómo lograré encajar la diabetes en la vida de mi hijo? ó ¿Cómo impactará este problema en el futuro de mi hijo?
La diabetes puede afectar a cualquier persona a cualquier edad. El que haya algún familiar con diabetes puede incrementar el riesgo que una persona padezca de diabetes tipo 1, ello no es su culpa. Tampoco es el resultado de algo que haya hecho o dejado de hacer.
Recuerde, la diabetes no tiene porqué impedir que una persona alcance sus propósitos o sueños.
I. Conversando con su niño (a).
A continuación algunos consejos para acercarse a su hijo (a):
- Escuche a su niño (a), y lea entre líneas. ¿Existen temas que el o ella no comprende? Piensa que la diabetes es contagiosa o causa la muerte? Siente que la diabetes es un castigo por algo que hizo mal? Sus hermanos entienden que la aparición de diabetes no es su culpa?. Estas dudas son sumamente comunes entre los niños.
- Para explicar alguna situación relacionada a diabetes, escoja las palabras cuidadosamente; por ej. No lea las lecturas de glucosa como malas ó buenas, use las palabras alta, baja y normal.
- Felicite a su hijo (a) de ser valiente al momento de la toma de muestra de sangre ó aplicación de insulina.
- Haga cariñosos y especiales los momentos de medición de glucemia y aplicación de insulina.
II. Comidas y snack ´s saludables
En la etapa pre –escolar, los bebes y niños tienen diversos cambios con respecto a la alimentación rechazan rotundamente algunas comidas, se molestan al momento de comer o realizan pataletas de manera intempestiva – cambios que hacen del control de la glucosa un reto.
- No es necesario preparar diferentes comidas en casa. Un plan alimenticio saludable es bueno para toda la familia, y no hará sentir a tu hijo (a) con diabetes discriminado.
- El alegrar los momentos de alimentación le ayudará a instaurar en su hijo (a) la idea que la comida no es un “enemigo, por el contrario es algo para disfrutar.
- Muchos niños son quisquillosos a la hora de comer. En vez de insistir con algún alimento en especial, déle a su hijo (a) opciones. Cereal con leche o queso con galletas; el permitirle escoger le brindará a su hijo (a) sentimientos de control e independencia.
- No prepare alimentos azucarados, altos en grasas y desaparecerá la tentación por lo prohibido.
- Muchas veces su hijo (a) no sentirá la necesidad de comer. Ello es natural. Ofrézcale leche o jugo para proveer la cantidad de carbohidratos necesarios.
III. Autocontrol y monitoreo.
Debido a que los niños pequeños no tienen la capacidad de sentir o comunicar una baja de glucosa, los médicos no buscan en ellos el mismo control estricto que esperan para adultos. Sin embargo, usted debe monitorizar la glucosa de su hijo (a) para evitar ésta suba demasiado. Aquí le presentamos algunas recomendaciones en relación a la toma de glucemia:
- Permita que su hijo(a) participe al elegir el dedo a punzar.
- Tenga todo listo antes de la prueba. Realice el proceso rápido y calmado. Cuanto menos preocupado se encuentre por la situación, menos preocupado se encontrará su hijo (a).
- Acérquese a su hijo, no lo haga parar de jugar para realizar la medición.
- Nunca negocie la colocación de insulina o la toma de muestra de glucosa. Las pruebas de glucemia son necesarias para la salud de su hijo (a), no son opcionales.
- Un diario que incluya los resultados de glucemia, alimentos consumidos, días de enfermedad, y otras notas le hará el trabajo de cuidado más fácil.
IV. Inyecciones de insulina.
Los niños con diabetes tipo 1 necesitan de inyecciones de insulina todos los días. El crear una atmósfera calmada le ayudará a sobrellevar el momento de aplicación de manera tranquila.
La mayoría de consejos para el momento de medición de glucemia también se aplican para los momentos de aplicación de insulina. Aquí le presentamos algunas otras ideas:
- Utilice un envase con hielo para tener la insulina a la mano.
- Permite a tu hijo (a) participar eligiendo el lugar donde inyectar, frotando el lugar de aplicación ó inclusive ayudando a tener lista la insulina.
- Rote los lugares de aplicación regularmente. Lo ideal es utilizar un lugar de aplicación al mes. Su hijo (a) puede preferir algunos lugares en especial debido a la magnitud del dolor. Explícale que el utilizar una misma zona muchas veces produce depósitos grasos.
b. Escolares Ahora que su hijo (a) ingresa a la etapa escolar, es importante adaptarse a las necesidades cambiantes de la escuela. Con una mentalidad positiva y la ayuda de expertos usted logrará manejar esta transición satisfactoriamente.
La meta del cuidado de la diabetes es que éste encaje en su vida familiar y no viceversa. Después de todo, la diabetes es solo una parte de la vida de su hijo. Y lo cierto es que usted se encuentra más angustiado (a) por el diagnóstico de lo que se encuentra su hijo (a)
I. Conversando con su niño (a).
Cuando su hijo (a) va creciendo usted querrá compartir con él o ella la importancia del automonitoreo en diabetes. Es importante resaltar, que a pesar que su hijo (a) ya no es un niño pequeño aún no es el momento ideal para conversarle sobre las complicaciones a largo plazo de la diabetes.
A continuación algunos consejos para acercarse a su hijo (a):
- Intente ser práctico con respecto a los niveles de glucemia, mediciones de glucosa e inyecciones de insulina. Recuerde, usted es la guía de su hijo (a).
- Escuche a su niño (a), y lea entre líneas. ¿Existen temas que el o ella no comprende? Piensa que la diabetes es contagiosa o causa la muerte? Siente que la diabetes es un castigo por algo que hizo mal? Sus hermanos entienden que la aparición de diabetes no es su culpa?. Estas dudas son sumamente comunes entre los niños.
- Para explicar alguna situación relacionada a diabetes, escoja las palabras cuidadosamente; por ej. No lea las lecturas de glucosa como malas ó buenas, use las palabras alta, baja y normal.
- Felicite a su hijo (a) de ser valiente al momento de la toma de muestra de sangre ó aplicación de insulina.
- Haga cariñosos y especiales los momentos de medición de glucemia y aplicación de insulina.
- No permita que el entorno se su hijo (a) sea únicamente diabetes. Recuerde preguntárle, ¿ cómo estuvo la escuela hoy? o ¿ qué tal estuvo el examen de hoy?.
- No permita que su hijo (a) utilice la diabetes como una excusa para comportarse de manera inadecuada. Los límites y la disciplina son esenciales tanto para los niños con como para los niños sin diabetes.
II. Comidas y snack ´s saludables
Como su hijo (a) se encuentra recién aprendiendo hábitos que quedaran en ellos de por vida, usted tiene la oportunidad de ayudarlo a establecer actitudes positivas frente a los alimentos. Ello se reflejará de gran manera en pubertad y adultez.
- No es necesario preparar diferentes comidas en casa. Un plan alimenticio saludable es bueno para toda la familia, y no hará sentir a su hijo (a) con diabetes discriminado.
- El alegrar los momentos de alimentación le ayudará a instaurar en su hijo (a) la idea que la comida no es un “enemigo, por el contrario es algo para disfrutar.
- Muchos niños son quisquillosos a la hora de comer. En vez de insistir con algún alimento en especial, ofrezca opciones. Cereal con leche o queso con galletas; el permitirle escoger le brindará a su hijo (a) sentimientos de control e independencia.
- No prepare alimentos azucarados y/o altos en grasas y desaparecerá la tentación por lo prohibido.
- Su hijo (a) puede equivocarse cuando empiece a elegir sus propias opciones de alimentos o come fuera de casa. Fomente la honestidad y premie a su hijo (a) cada vez que lo sea.
III. Actividad Física
La actividad física es ideal para las personas con diabetes ya que ayuda a mantener el peso ideal y controlar la glucosa sanguínea.
No es necesario que su hijo (a) sea un deportista de competencia; el pasear al perro, montar bicicleta, nada o bailar son maneras de realizar actividad física.
- La frecuencia semanal de actividad física para su hijo (a) será determinada por su médico.
- Asegúrese que los profesores y entrenadores sepan que su hijo (a) sufre de diabetes, y como tratar emergencias.
- Su hijo (a) debe medirse la glucemia antes y después de la actividad física. Deberá medirse también si la actividad física dura más de una hora.
- Su hijo (a) debe revisar cetonas en orina cuando la glucosa se encuentre elevada. Si los resultados de cetonas son moderados o elevados, su hijo no deberá realizar actividad física.
- Si su hijo necesita de la aplicación de insulina justo antes de la actividad física, asegúrese que escoja un lugar que no va ejercitar.
- Asegúrese que su hijo (a) utilice una identificación médica.
- Su hijo (a) siempre debe contar con una fuente de carbohidratos a la mano, como caramelos o gaseosa.
IV. Autocontrol y monitoreo
Afortunadamente, los niños entre los 5 y 7 años ya son capaces de identificar los síntomas de hipoglucemia. Sin embargo, la glucemia es impredecible por lo que su monitoreo es vital.
- Asegúrese que su hijo (a) comprenda que el objetivo del monitoreo, así como el de otras tareas de autocontrol, es ayudar a que se sienta bien.
- Permita a su hijo (a) participar en la medición de glucemia. Muchos niños, bajo supervisión, realizan por si mismos la medición de glucosa y la aplicación de insulina.
- Realice el proceso rápido y calmado. Cuanto menos preocupado se encuentre por la situación, menos preocupado se encontrará su hijo (a).
- Nunca negocie la colocación de insulina o la toma de muestra de glucosa. Las pruebas de glucemia son necesarias para la salud de su hijo (a), no son opcionales.
- Empiece a brindarle más responsabilidades a su hijo (a), y asegúrese que inclusive los resultados fuera de rango sean escritos en un cuaderno de control.
V. Inyecciones de insulina
Los niños con diabetes tipo 1 necesitan de inyecciones de insulina todos los días. El crear una atmósfera calmada le ayudará a sobrellevar el momento de aplicación de manera tranquila.
La mayoría de consejos para el momento de medición de glucemia también se aplican para los momentos de aplicación de insulina. Aquí le presentamos algunas otras ideas:
- Utilice un envase con hielo para tener la insulina a la mano.
- Rote los lugares de aplicación regularmente. Lo ideal es utilizar un lugar de aplicación al mes para evitar los problemas que aparecen en los lugares de punción.
- Permita a su hijo (a) tener mayores responsabilidades sobre las inyecciones de insulina, pero no deje de supervisarlo en el proceso de aplicación.
c. Adolescentes La pubertad y adolescencia es un momento en la vida en el que aparecen sentimientos encontrados, nuevas emociones y responsabilidades, y la angustia de encajar en la sociedad. Los adolescentes con diabetes tienen además de ello la carga del autocontrol de su enfermedad sobre sus hombros.
Aunque la diabetes puede ser manejada, ésta es una enfermedad potencialmente dañina en el corto y largo plazo. Es importante que su hijo (a) adolescente entienda que los buenos pasos tomados hoy impactarán en su salud a futuro.
Durante la adolescencia, su hijo (a) se encuentra alcanzando la independencia, alistándose para la universidad o la vida adulta. Sin embargo, aún necesitan de su guía y apoyo.
I. Conversando con su hijo (a)
La adolescencia es un momento para empezar a hablar de manera adulta con su hijo. Usted ahora no puede dar más ordenes, por el contrario debe negociar las reglas e involucrar a su hijo en las decisiones de autocontrol.
Aquí algunas sugerencia para lograr que la comunicación funcione:
- Escoja las palabras cuidadosamente. No nombre los resultados de glucosa como buenos o malos sino como altos, normales y bajos.
- Solucione problemas cuando la glucosa se encuentre elevada. El castigo no es apropiado, solo lleva a que su hijo le oculte la verdad la próxima vez. Si la elevación de glucosa es el resultado de sobrealimentación, presione a su hijo a ser honesto y cree un plan para evitar el problema a futuro.
- No permita que el entorno se su hijo (a) sea únicamente diabetes. Recuerde preguntárle, ¿ cómo estuvo la escuela hoy? o ¿ qué tal estuvo el examen de hoy?.
- No permita que su hijo (a) utilice la diabetes como una excusa para comportarse de manera inadecuada. Los límites y la disciplina son esenciales tanto para los adolescentes con como para los adolescentes sin diabetes.
- Comparta con su hijo (a) las preocupaciones de las complicaciones a largo plazo, pero no las utilice como un medio para generar miedo. Ello puede causar que el adolescente empiece a creer que el cuidarse al fin y al cabo no es efectivo.
- Deje a su hijo (a) conversar a solas con su médico, nutricionista y/o educador en diabetes. El tomar consejos directamente de profesionales de la salud puede disminuirle la presión generada por usted.
II. Comidas y snack´s saludables
La alimentación se convierte en el principal componente del tratamiento de la diabetes durante la pubertad y adolescencia. Su hijo (a) a esta edad le disgusta encontrarse esquematizada y los eventos sociales se encuentran alrededor de la comida.
- No es necesario preparar diferentes comidas en casa. Un plan alimenticio saludable es bueno para toda la familia, y no hará sentir a su hijo (a) con diabetes discriminado.
- El alegrar los momentos de alimentación le ayudará a instaurar en su hijo (a) la idea que la comida no es un “enemigo, por el contrario es algo para disfrutar.
- Elimine de su vocabulario la palabra “prohibido” y enseñe a su hijo (a) que cualquier alimento puede ser incluido en su plan de alimentación siempre y cuando planee para ello incrementar el ejercicio o modificar la dosis de insulina según lo recomendado por el médico. Ello puede evitar que su hijo (a) se sienta privado de algunas cosas, y la tentación por lo prohibido desaparecerá.
- Sepa que mientras que la insulina puede ser utilizada para cubrir algunos alimentos extras, el uso excesivo de ella en el día a día puede producir ganancia de peso.
- Su hijo (a) puede equivocarse cuando empiece a elegir sus propias opciones de alimentos o come fuera de casa. Fomente la honestidad y premie a su hijo (a) cada vez que lo sea.
- Manténgase alerta por cualquier signo de desorden alimenticio en su hija. La diabetes no incrementa el riesgo que presente un desorden alimenticio, pero la combinación puede ser sumamente peligroso.
III. Actividad física
La actividad física es ideal para las personas con diabetes ya que ayuda a mantener el peso ideal y controlar la glucosa sanguínea.
No es necesario que su hijo (a) sea un deportista de competencia; el pasear al perro, montar bicicleta, nada o bailar son maneras de realizar actividad física.
- La frecuencia semanal de actividad física para su hijo (a) será determinada por su médico.
- Asegúrese que los profesores y entrenadores sepan que su hijo (a) sufre de diabetes, y como tratar emergencias.
- Su hijo (a) debe medirse la glucemia antes y después de realizar actividad física. Deberá medirse también si la actividad física dura más de una hora.
- Su hijo (a) debe revisar cetonas en orina cuando la glucosa se encuentre elevada. Si los resultados de cetonas son moderados o elevados, la actividad física deberá ser pospuesto.
- Si su hijo necesita de la aplicación de insulina justo antes de la actividad física, asegúrese que escoja un lugar que no va ejercitar.
- Ayude a su hijo(a) a habituarse a la revisión de pies y zapatos antes y después de realizar ejercicios
- Su hijo(a) siempre debe contar con una fuente de carbohidratos a la mano, como caramelos o gaseosa.
IV. Autocontrol y monitoreo
Aunque su hijo (a) en este momento de su vida sabe reconocer perfectamente los signos de hipoglucemia, el automonitoreo sigue siendo una herramienta fundamental para el control de la glucosa.
- Asegúrese que su hijo (a) comprenda que el objetivo del monitoreo, así como el de otras tareas de autocontrol, es ayudar a que se sienta bien.
- Explique a su hijo (a) que el monitoreo no es opcional. Algunas personas piensan reconocer sus niveles de glucosa a través de sus signos, pero muchas veces las mediciones comprueban lo opuesto a lo que creían.
- Revise regularmente el diario de automonitoreo de su hijo (a). La falta de datos puede ser una señal de que el monitoreo viene siendo obviado, que los resultados de glucemia no se encuentran dentro de los rangos, o que los resultados no están siendo archivados. Recuerde a su hijo (a) que el objetivo de archivar resultados es aprender.
- Recuerde que un examen, una cita e inclusive un nuevo enamoramiento pueden impactar de manera negativa en las glucemias de su hijo (a).
V. Inyecciones de insulina.
Si su hijo (a) viene utilizando inyecciones de insulina, recuérdele el rotar los lugares de punción. Muchas personas prefieren lugares específicos de punción debido a que producen menos dolor, pero la falta de rotación produce acumulación de tejido adiposo y el desarrollo de pequeños “bultos”.